Derecho a veto
Un desahogo para la dura rutina diaria

Por Ahmed

No recuerdo exactamente cómo conocí a Ahmed, pero en el fondo están la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana y el diario Granma. Entre ambas ‘instituciones’ está el escenario de nuestra amistad, que hubo un tiempo que tomó por otros derroteros.
Ahmed me enseñó, por ejemplo, a montar bicleta. En el crudo año 1990 en que sin una bicicleta china era imposible moverse por La Habana, Ahmed fue mi conductor y yo su parrillera. Hasta que no quedó otra que aprender a hacer equilibrio. Por ahí debe andar una foto de él corriendo justo a mi lado, en mi primera incursión contra una cerca. Gracias a mi paciencia infinita, Ahmed aprobó Filosofía Marxista en el primer año del curso para trabajadores que le permitió licenciarse en Periodismo Gráfico. Ahmed y yo pasamos muchas horas juntos en el laboratorio de fotografía del Granma, muchos fines de semana en Jaimanitas y varias noches en un parque de Playa. Eso fue hace catorce años y desde entonces han llovido muchas cosas. Tal vez la última fue su hijo, del que no se cansaba de mandarme fotos. Estaba orgulloso de su obra más bonita.
Ahmed sufrió un infarto el pasado 29 de diciembre. Un corazón de 39 años, aunque sea inmenso como el suyo, no aguanta esos trotes.
Hay fotos suyas aquí

01:00 | anacefp | 2 Comentarios | #

La censura no existe...

Bueno, es una canción que he oído cantar a alguien.
Dice más o menos
La censura no existe, mi amor
La censura no existe mi
La censura no existe
La censura no
La censura
La
mmm

En fin, que aquí comparto el texto íntegro que escribí anoche sobre la visita de los Príncipes de Asturias a la exposición ‘Los reyes católicos y Granada’. Cuestión de enfoques.

Desde la distancia
Torres Hurtado, el 'celestino'
ANA C. FUENTES
Si hubo algún granadino que con seguridad alcanzó un sueño anoche, ese es Javier Lorite Soto, un joven síndrome de Down de 29 años que desde los tiempos en que Letizia Ortiz presentaba el Telediario de La Primera se enamoró de ella. Al menos es lo que contaba su madre, emocionada después de conseguir, gracias a las gestiones de Don José Torres Hurtado, alcalde de la ciudad, que su Javi saludara por unos segundos a la futura reina de España.
“Muy guapa ella. Estoy enamorado”, decía el afortunado poco después de que la princesa de sus sueños le dirigiera una tímida sonrisa. Porque para ser objetiva, la de Asturias no supo muy bien cómo reaccionar a las palabras de su ‘enamorado’. Vamos, que el saludo no previsto la sacó del paso.
Quien sí demostró una gran tabla durante la visita de sus Altezas Reales a la exposición ‘Los reyes católicos y Granada’ fue el alcalde, y no sólo en su papel de ‘celestino’. Ya estaban Don Felipe y Doña Letizia en la primera parte de su recorrido por el Crucero del Hospital Real cuando Torres Hurtado se percató de que el abrigo que llevaba en la mano le estorbaría el resto del tiempo, así que ni corto ni perezoso abandonó la sala y fue a depositarlo en mejores manos.
“¡Qué lista es la Carmen Calvo. Cada vez que ve la cámara se acerca a la pareja!”, comentaba maledicente una reportera, a propósito de la Ministra de Cultura. Una periodista que, por otra parte, estaba, como quien escribe, a suficiente distancia de “la comitiva” como para no enterarse de nada.
Al menos, de nada de lo que se hablara. Sí se vio, por ejemplo, que a los Príncipes de Asturias le esperaban a la entrada del edificio, además del alcalde y la ministra, el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves; Rosa Torres, Consejera de Cultura; David Aguilar, rector de la Universidad de Granada, y José García-Velasco, presidente de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, que organiza la exposición. Ya dentro, y entre otras personalidades, se incorporó Antonio Cruz, subdelegado de Gobierno en Granada.
Por increíble que parezca, la exposición permaneció abierta al público, pero pocos, tal vez por la impresión, se atrevieron a entrar. Fuera, poco más de un centenar de personas esperó disciplinadamente que los futuros Reyes de España se acercaran hasta las vallas de contención para extender la mano y dirigir una sonrisa. Fue entonces que comenzaron los “¡Le-ti-zia!” y los “¡Fe-li-pe!”.

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'Voy a hablar de la esperanza'

Lo describió César Vallejo mejor, así que voy a robarle las palabras: “Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como católico, como mahometano ni como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor. Si no fuese artista, también lo sufriría. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera, también lo sufriría. Si no fuese católico, ateo ni mahometano, también lo sufriría [...]. Hoy sufro suceda lo que suceda. Hoy sufro solamente".

01:00 | anacefp | 1 Comentarios | #

Dejar de fumar

Voy camino de la tercera semana sin fumar. Según los entendidos en nicotina, al cabo de ese tiempo habré eliminado de mi organismo la droga. Ha sido fácil no sólo porque me leí Es fácil dejar de fumar si sabes cómo también porque decidí fumarme el último cigarro de mi vida. Dicho en otras palabras, tomé la decisión de dejar de fumar. Es curioso, pero anteriormente había hecho intentos por dejarlo que se quedaron en eso, en 'intentos'. Ahora que lo pienso, no es lo mismo 'intentarlo' que 'dejarlo'. Creo que en esa diferencia de actitud está la clave para que sea fácil desprenderse de la adicción. Decía mi abuelo (ya sé que la expresión es misógina, pero lo decía realmente mi abuelo) que con el cigarro pasaba lo que con las mujeres, que no se podía dejar poco a poco sino de una vez. Va a tener razón mi abuelo. Aunque para enmendarle la plana, podría escribir que con el cigarro pasa lo que con las relaciones tormentosas, que hay que dejarlas de una vez.

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A quién veto

La explicación al nombre de esta bitácora tiene que ver con el mensaje que a continuación reproduzco. En una ocasión fui vetada por el periódico de información general del Grupo Prisa y, desde entonces, decidí vetar a ese diario. Esta será la única ocasión en que El País aparezca citada por mí en esta bitácora. Lo hago porque considero importante divulgar el contenido de la carta abierta que sigue.
La envía Ignacio Echevarría (me ha llegado por correo pero es fiable la fuente que me la ha enviado), crítico del suplemento Babelia. Va dirigida a Lluís Bassets, director adjunto del periódico de Miguel Yuste.
Ahí va, y que la disfruten:

CARTA ABIERTA A LLUÍS BASSETS,
DIRECTOR ADJUNTO DEL DIARIO "EL PAÍS"

9 de diciembre de 2004

Estimado Luis,

como esta es una carta abierta, conviene repasar algunos hechos que te son bien conocidos.

El pasado 4 de septiembre apareció en Babelia una reseña mía sobre la novela El hijo del acordeonista, de Bernardo Atxaga, por entonces recién publicada. La novela —interesa puntualizarlo— ha sido editada en castellano por Alfaguara, que pagó un importante adelanto para hacerse con ella, y que la lanzó como uno de los "platos fuertes" de la rentrée otoñal. Como suele suceder en estos casos, Babelia prestó una atención especial a la novedad, dedicándole a Atxaga la portada del suplemento y una amplia entrevista. En este contexto apareció mi reseña, que era inequívocamente desaprobatoria del libro, pero que —importa hacerlo constar— me había sido solicitada por la directora del suplemento, María Luisa Blanco, quien antes me consultó acerca de mi opinión sobre Atxaga, respondiéndole yo, sin falsedad, que se trataba de un autor cuya trayectoria venía siguiendo con curiosidad y con respeto.

La publicación de la reseña provocó en la dirección del periódico una fuerte conmoción, que se tradujo de inmediato en un pautado despliegue de artículos, entrevistas y crónicas que, en conjunto, apuntaban tanto a paliar y neutralizar los posibles efectos de la reseña como a compensar a Bernardo Atxaga por los perjuicios de todo tipo que ésta pudiera acarrearle. En cualquier caso, la reacción fue tan desproporcionada, que llamó la atención de numerosos medios de prensa españoles, que se hicieron eco de ella de la más variada forma, en general con sorna, pero también con escándalo y con sorpresa.

Yo mismo quedé consternado, y más expuesto que nunca a las dudas de siempre, que me asaltaron con especial crudeza. ¿Tiene sentido ejercer la crítica en un medio dispuesto a desactivar los efectos de la misma y a desautorizar a su propio crítico? ¿Tiene sentido tratar de hacer una crítica más o menos exigente e independiente en un medio que parece privilegiar y defender a ultranza, sin el mínimo decoro, los intereses de una editorial que pertenece a su mismo grupo empresarial? Haciendo caso a quienes me recomendaban no abandonar ni ceder terreno precisamente en momentos como éste, me resolví al final a escribir una nueva reseña, apalabrada ya desde meses atrás, y que mandé a la redacción de Babelia el pasado 13 de octubre. Se trataba en esta ocasión de un comentario a El bosque sagrado, un ya clásico libro de ensayos críticos de T.S. Eliot que la editorial Langre, de El Escorial, ha publicado este mismo año.

Al poco de ser recibida en el periódico, la reseña fue "retenida" por ti, que diste instrucciones de que no se publicara. Como esta situación se prolongara durante más de dos semanas, me decidí a dirigirte, con fecha del 28 de octubre, una carta en la que te manifestaba mi extrañeza y en la que te pedía explicaciones. Añadía en mi carta que me resistía a aceptar las explicaciones que a mí mismo se me ocurrían, y te recordaba que llevaba catorce años colaborando con el periódico.

En la respuesta que me dabas el día siguiente, en carta del 29 de octubre, confirmabas que habías impartido, en efecto, instrucciones de que mi reseña no se publicara, y para justificar esta decisión aportabas unas pocas reflexiones que ponían muy en duda las posibilidades de mi continuidad en Babelia a la luz, sobre todo, del tono en tu opinión demasiado tajante y descalificatorio empleado por mí a la hora de valorar la novela de Atxaga.

"Se ha dicho", me escribías, "y supongo que te habrá llegado, que tu crítica era como un arma de destrucción masiva y que el periódico hace mucho tiempo que ha renunciado a utilizar este tipo de armas contra nadie."

Tengo entendido que quien dijo esto, y lo dijo a voz en grito, frente a varios testigos, fue Jesús Ceberio, director de El País, el lunes siguiente a la publicación de mi reseña. Y te confieso que, dentro de todo, no deja de resultar halagador, para mí y para el oficio de crítico, que a alguien le quepa pensar que una simple reseña, escrita en el tono que sea, pueda tener los efectos de una arma de destrucción masiva. No deja de resultar cómica, por otra parte, la ocurrencia de emplear la metáfora "arma de destrucción masiva" en estos tiempos que corren. Parece que estamos todos condenados —unos más que otros— a presumir su existencia allí donde no las hay.

En tu carta aceptabas tranquilamente la posibilidad de que las explicaciones que yo mismo me daba acerca de lo ocurrido, y que me resistía a aceptar, fueran buenas. Y eso es lo alarmante, pues entre esas explicaciones se cuentan dos particularmente graves. A una ya he hecho referencia al aludir a mis dudas sobre el sentido de tratar de hacer una crítica independiente en un medio que parece privilegiar, con descaro creciente, los intereses de una editorial en particular y, más en general, de las empresas asociadas a su mismo grupo. No parece casual que sea un libro de Alfaguara el que haya alentado tus escrúpulos sobre el tono que eventualmente empleo a la hora de hablar sobre un libro que considero francamente malo. Llevo muchos años empleando un tono muy parecido, y el hacerlo no ha sido hasta ahora motivo de estupor ni de reprobación, más bien lo contrario. Te invito, para comprobarlo, a releer mis reseñas de las últimas novelas de autores como Jorge Volpi (Seix Barral), Antonio Skármeta (Planeta), Jaime Bayly (Espasa) o Lorenzo Silva (Espasa), tanto o más duras que la dedicada a Bernardo Atxaga, todas ellas publicadas en el plazo de un año a esta parte, o poco más.

Pero lo que me preocupa de verdad es que El País, del que vengo siendo lector desde hace más de veinte años, y donde vengo escribiendo desde hace catorce, pueda ejercer de un modo abierto la censura y vulnerar interesadamente el derecho a la libertad de expresión, del que tan a gala tiene ser defensor y valedor. Eso, y no otra cosa, es lo que se desprende de la resolución de vetar a un antiguo colaborador por el solo motivo de haber manifestado contundentemente, sí, pero también argumentadamente, su juicio negativo acerca de una novela.

Me decías en tu carta que dudabas aún sobre qué hacer conmigo, y me anunciabas, para "los próximos días", una "respuesta completa" a mi petición de explicaciones. Pero ha pasado más de un mes, y supongo que las pobres reflexiones que entonces me adelantabas no han hecho entretanto sino cobrar cuerpo. Con fecha del mismo día 29 de octubre te escribía yo que quedaba a la espera de tu "respuesta completa". Pero no dispongo de una eternidad para eso. Entiendo que la espera ha transcurrido en vano, y soy yo el que de nuevo tomo la iniciativa de escribirte esta carta abierta para esta vez simplemente decirte adiós, y despedirme de paso de los lectores de El País que durante todo este tiempo han seguido, con su aprobación o con sus desacuerdos, mi empeño quizás insensato de perseverar en el cada vez más menoscabado y cuestionado ejercicio de la crítica.

Vale.


01:00 | anacefp | 3 Comentarios | #

Chorizo

Tengo una cicatriz en la frente y otra en el labio (superior izquierdo de la boca). Se la debo a un menor de edad. En menos de una mes la Fiscalía me envió una carta comunicándome que archivaba la denuncia...
No entiendo nada.

01:00 | anacefp | 5 Comentarios | #

Los taxistas

No digo que todos, pero algunos son muuuuy fachas. Ayer me encontré a uno de esos y soltaba culebras por la boca. Su tesis es que el PP roba, pero que como ya son ricos, roban poco. Que ahora el PSOE, como en la etapa anterior, robará a dos manos.
Hablando de la guerra de Irak y del regreso de los soldados españoles (una solución con la que no está de acuerdo), saltó para Oriente Próximo. Es curioso, porque aquí le da la razón a los palestinos.
Menos mal que este hablaba de política y no de igualdad de oportunidades.

01:00 | anacefp | 6 Comentarios | #

Donde dije digo...

Y yo que estaba tan feliz con el anuncio de la ministra de Cultura de que para 2005 los libros tendrían un IVA simbólico del 1% y los discos un 4...
En fin, que ahora dicen que es "un deseo".

01:00 | anacefp | 10 Comentarios | #

Un estatuto

Izquierda Verde, el grupo que une en el parlamento a IU y a ICV, ha presentado una iniciativa en el Congreso que pide la regulación por ley de un Estatuto del periodista. El objetivo es acabar con la "precariedad y desprotección" en la profesión. Lo he visto en un teletipo de la agencia Efe (campeona en la desprotección de sus colaboradores) y me temo que muy pocos medios se harán eco de la noticia. La verdad es que los periodistas nos pasamos la vida denunciando situaciones de "precariedad laboral" en muchos sectores y ya va siendo de hora de que miremos la paja en el ojo propio. ¿Tendremos la suerte de ver aprobado ese estatuto con el Gobierno ZP?

01:00 | anacefp | 7 Comentarios | #




		
 

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